Natación

[técnica de nado][bsummary]

TRIATLON

[TRIATLÓN][bsummary]

RUNNING

[RUNNING1][bsummary]

NUTRICION

[consultorio de karina][bsummary]

ZDM SHOP

[ZDMSHOP][grids]

Ciclismo

[ciclismo1][bsummary]

Inversión y trading

[ZDMinvestments][bsummary]

RENDIMIENTO DE ALTURA


 

La montaña supone una gran oportunidad para el desarrollo de actividades deportivas. Desde los inicios, siempre ha sido considerada como punto de admiración para numerosos deportistas que se han visto atraídos por alcanzar su cumbre,  atrayendo tanto a montañistas como personas que practican el ciclismo de montaña.
Constituye un medio de especiales características tanto climáticas como físicas distintas a las que solemos estar habituados a vivir. Confluyen  diversos factores como la temperatura, la altitud, la presión atmosférica, la humedad relativa o la latitud que debemos considerar antes de adentrarnos en la práctica de deportes a gran escala y así optimizar nuestras energías.
Nuestro cuerpo no trabaja de igual modo a nivel del mar que a gran altitud, siendo más dificultosa la digestión de algunos alimentos a gran altura, como las grasas o las proteínas.
Antes de una salida a la montaña habrá que tener en cuenta tres factores indispensables: la duración de la actividad, el peso trasportado, que deberá ser ligero, y la preparación específica los días previos a las etapas a gran altitud.
Será imprescindible contar con una correcta hidratación durante todo el desarrollo de la actividad que nos asegure la correcta reposición de líquidos y sales minerales. El riesgo de deshidratación será más acentuado cuanto mayor sea la humedad o mayor sea la cercanía al Ecuador en la que nos encontremos. Para estos casos, los reponedores de electrolitos supondrán de una gran ayuda. Con ello evitaremos posibles deshidrataciones y un descenso brusco de glucosa en sangre con los consiguientes desvanecimientos.
A la hora de seleccionar los alimentos que incluir en cada etapa, será recomendable escoger alimentos de alto valor nutritivo en un volumen reducido. Si incorporamos suplementos,  las barritas energéticas serán una excelente y cómoda combinación de carbohidratos y proteínas de alto valor biológico y fácil trasporte.
Debemos procurar escoger alimentos que eviten problemas digestivos asociados a una errónea selección alimenticia y provocar graves trastornos que a gran altitud y lejos de una población pueden suponer una situación de emergencia. Por tanto, los carbohidratos escogidos deberán ser de bajo índice glucémico y no se recomienda incorporar alimentos nuevos o de los cuales desconozcamos la respuesta de asimilación por parte de nuestro organismo. Así  garantizaremos unos niveles de glucosa en sangre mantenidos retrasando la aparición de fatiga y falta de energía.
Los días previos a la salida será necesaria realizar una carga adecuada de carbohidratos. De este modo, optimizaremos nuestras reservas de glucógeno garantizando una buena carga energética de la que disponer durante las etapas de esfuerzo. 
Debemos saber que la alimentación previa a cualquier actividad física repercutirá sobre nuestro rendimiento. Errores de la alimentación escogida serán causantes de problemas digestivos, deshidrataciones o descenso de los niveles de glucosa si no contamos con una correcta planificación y equipación necesaria.
La mayor dificultad que nos encontramos a la hora de enfrentarnos a la práctica deportiva de altitud son las variaciones de la presión atmosférica, por lo que será necesario anticiparnos a estos cambios a través de la alimentación.
Numerosos estudios demuestran que un aumento de la ingesta de alimentos ricos en hierro combinados con vitamina C semanas previas a las etapas de montaña, mejoran nuestro rendimiento de montaña y en los deportes donde prima la resistencia al favorecer el desarrollo de la hemoglobina y el trasporte de oxigeno hacia los tejidos.
Con todo ello, podemos confirmar que nuestro organismo responde de manera diferente ante las variables que nos ofrecen los diferentes ambientes.  Estos factores pueden contribuir al éxito o fracaso de una prueba al descender nuestro rendimiento deportivo en ámbitos a los que no solemos estar acostumbrados a desarrollar la actividad deportiva.
Por ello, la alimentación y suplementación asociada deberá ser diseñada para conseguir el objetivo en cada temporada considerando las dificultades de cada reto al que nos enfrentemos.