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Triatlón sin Lesiones, por Miguel Herráiz Sordo

Triatlón sin Lesiones. Lesiones más comunes en el entrenamiento de triatlón, por Miguel Herráiz Sordo
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Triatlón sin Lesiones, por Miguel Herráiz Sordo

Hoy en día está teniendo mucho auge el triatlón, pero ¿qué lesiones más comunes pueden surgir en el entrenamiento de esta disciplina? Si consideramos el triatlón como la suma de tres deportes muy diferentes entre sí, entenderemos que su práctica conlleva un alto grado de lesión implícita, que si no prevenimos, seguramente más tarde o más temprano sufriremos.

El porqué esta predisposición a la lesión radica en que se trata de una disciplina con contenidos biomecánicos muy diferentes; por ejemplo la carga excéntrica que soporta la musculatura isquiotibial en carrera, está descompensada con la carga concéntrica que este mismo grupo debe realizar durante la realización de la parte de ciclismo.

De hecho ¿quién no ha notado en sus piernas un cansancio y una pesadez enorme la primera vez que se ha bajado de la bicicleta y ha empezado a correr? Y así sucede con todos los grupos musculares implicados en el desarrollo de las tres disciplinas. Esa transición de una disciplina hacia otra tan opuesta, en un periodo tan corto de tiempo, obliga a nuestro organismo a realizar rápidamente un "reset propioceptivo" que implica una transferencia muscular que deberemos entrenar. La falta de impacto en el agua conlleva la adaptación del tono muscular para la posterior carrera a pie. Cada vez que realicemos un impacto en carrera, la mecánica de fuerzas de cadena ascendente provocará una lesión tanto en nuestras articulaciones, como en los elementos periarticulares que las conforman, implicando directamente al grupo muscular correspondiente y desajustando ejes biomecánicos, que si no son corregidos, comenzarán a descompensar las cadenas musculares implicadas, trasladando la lesión zonal a una más general de peor pronóstico y tratamiento.


En un deporte tan exigente no podemos olvidar la alimentación como una parte importantísima de nuestro éxito. Minerales como el magnesio, elemento fundamental en la fisiología de la contracción muscular (favoreciendo la síntesis del ATP) y el calcio, (interviniendo en la interacción entre las proteínas de troponina y tropomiosina), no deben faltar en nuestra alimentación. Su ingesta diaria no solamente se produce a través de los alimentos, también los podremos ingerir en su forma de suplementos naturales, debido a la alta demanda de los mismos por parte de nuestro organismo y que prácticamente es imposible cubrir a través de la dieta.

El entrenamiento psicológico también es un elemento esencial para el deportista, tanto de élite como el amateur. La gestión del fracaso, entendiendo este como la no consecución de nuestros objetivos (terminar una carrera, no realizar el tiempo deseado, etc...) también se entrena. Tenemos que disponer de herramientas psicológicas que nos ayuden a desmontar patrones de pensamiento erróneos generadores de estrés, tanto en competición como durante el entrenamiento. Estos factores no controlados pueden conducirnos a una situación de estrés psíquico físico, que prolongue los periodos de recuperación tras la lesión o incluso la aparición mucho más rápida de la misma.

Las sensaciones que experimentamos en la práctica del triatlón son difícilmente comparables a otros deportes. Es el conjunto de sus disciplinas lo que nos motiva a llegar hasta la meta. El continuar corriendo a pesar de la fatiga, nadar sintiendo la fría temperatura del agua o levantarse y volver a montarse en la bicicleta después de una caída, nos empuja hacia nuestros límites, para comprender que el límite existe...una vez que crucemos la meta.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a el equipo de triatlón "Wild and free" por su aportación gráfica para la realización de este artículo y en especial a su entrenadora y competidora Eva Valero (¡muchas gracias campeona!) por su facilidad y disposición para la realización del mismo.


Miguel Herráiz Sordo
Profesor Kirosur. Osteópata